martes, 23 de abril de 2019

Mascotas virtuales y personas mayores: ¿las pantallas llegan para quedarse?



Hace unos días, gracias a twitter, llegamos a un artículo publicado en The New York Times sobre el poder de las pantallas en nuestra sociedad. Su título ya es toda una declaración de principios: "La interacción humana es un lujo en la era de las pantallas". Pero lo que más nos llamó la atención fue la historia de Bill Langlois.

Bill tiene 68 años y vive en una vivienda de mayores en Massachusetts. Debido a sus bajos ingresos, Bill está cubierto por el programa público PACE (Program of All-inclusive Care for the Elderly) y tiene acceso de forma gratuita a servicios sanitarios, sociales, comida, asesoramiento nutricional, medicamentos, actividades de ocio, terapia y un largo etcétera. En su caso, el programa está gestionado por una entidad llamada Element Care

Dado que uno de los grandes problemas de las personas mayores es la soledad, esta entidad ha incorporado a sus servicios las mascotas virtuales para personas mayores. En el artículo que comentamos al principio se puede conocer la experiencia de Bill con su gato Sox: "Sox habla con él acerca de su equipo favorito, las Medias Rojas o Red Sox, de donde sacó el nombre para la gata. El animal virtual toca sus canciones favoritas y le muestra fotografías de su boda en la tableta. Y, como tiene acceso a una transmisión en vivo cuando él está en su sillón reclinable, lo regaña si nota que está bebiendo soda en vez de agua."

Estas mascotas virtuales las suministra una empresa llamada Care.coach que se ha especializado en el diseño y seguimiento de estas mascotas. De hecho, su uso (al menos en Estados Unidos) es cada vez más común como cuentan en este reportaje publicado en Wired. La empresa se encarga de hacer el seguimiento del usuario, responder a sus preguntas y hablar de cualquier tema (deportes, música, etc). En su web se han incorporado algunas referencias (principalmente posters o comunicaciones a congresos) sobre la utilidad y efectividad de este tipo de mascota virtual, que recuerda a una teleasistencia animada. Algunos estudios en fase inicial incluso encuentran mejoras en pacientes con riesgo de delirio o caídas. 


Las preguntas y las reflexiones se agolpan. Por un lado, la seguridad de la mascota virtual y la privacidad del usuario dado que la interacción y la escucha colocan a estos dispositivos en el mismo lugar que los altavoces inteligentes. Pero además, la historia de Bill Langlois nos recuerda la necesidad del apoyo social para personas mayores y la conocida como prescripción social, es decir, la prescripción de actividades sociales para reforzar y mejorar sus relaciones sociales con la comunidad. Parece que la mascota virtual llega para quedarse, aunque es importante distinguir su función social y su función de telemonitorización. ¿Sustituiremos a las personas por pantallas? ¿O de hecho ya lo hacemos? Y de repente, nos acordamos de los servicios de apoyo a personas en crisis basados en mensajes de texto.

Parece que las pantallas lo dominan todo, pero cada vez surgen más iniciativas para recuperar un mundo centrado en las personas y en las relaciones sociales cara a cara. Aunque quizás, en unos pocos años, las pantallas sean cosas del pasado. Quién sabe...

martes, 16 de abril de 2019

Telemedicina pediátrica y prescripción de antibióticos



¿Hay alguna diferencia entre las consultas virtuales y las presenciales? Además de las mejoras que todo el mundo conoce (mejor experiencia del paciente, eficiencia, etc), poco a poco se van publicando nuevos estudios que ponen de manifiesto algunas áreas de mejora asociadas a la telemedicina y las consultas virtuales. 

Un ejemplo muy reciente es el artículo "Antibiotic prescribing during pediatric direct-to-consumer telemedicine visits", publicado en la revista Pediatrics en 2019. Su objetivo era muy sencillo: comparar la calidad de la prescripción antibiótica en las consultas a niños con infección respiratoria tanto en consultas virtuales, como en urgencias y en atención primaria. Para ello se analizaron 4604 consultas virtuales, 38408 consultas en urgencias y 485201 consultas de atención primaria. 


Los resultados son muy llamativos: la prescripción de antibióticos fue más elevada en las consultas virtuales (52% del total de las consultas) frente al 42% en urgencias y el 31% en atención primaria. Además, las consultas virtuales se apartaron en mayor medida de las recomendaciones de las guías y protocolos. El principal motivo de diferencia con las guías fue el uso de antibióticos para infecciones virales (que no requieren antibióticos). En estos casos, en las consultas virtuales no se prescribió un antibiótico (actuación correcta) en el 54% de los casos frente al 66% en urgencias y el 80% en atención primaria. 

Los autores señalan en las conclusiones que el principal problema detectado en las consultas virtuales (telemedicina) se deben a los problemas para el examen completo del paciente y a las dificultades para la comunicación con el paciente y sus acompañantes. Las mejoras en el uso de dispositivos a distancia de medición y examen son un elemento claro para reducir la brecha en la calidad y efectividad de este tipo de consultas. 

Las mejoras en la tecnología y la adaptación de profesionales y pacientes a estos nuevos entornos de trabajo y consulta seguramente mejorarán los indicadores de calidad. Por otra parte, el tipo de consulta virtual existente en Estados Unidos (de tipo comercial, abierto a cualquier paciente) no es precisamente el óptimo para garantizar algunas características esenciales como la continuidad de la asistencia. Aún así, los datos dan mucho que pensar.

domingo, 14 de abril de 2019

Domingo de fuga en blog menor



A veces las cosas no son lo que parecen, y quizás estas diferencias son una de las formas más interesantes de aprender y mejorar. En nuestro camino de aprendizaje (entre la niebla y los rincones exquisitos) hemos encontrado unos cuantos enlaces que merecen mucho la pena. Empieza el resumen de la semana.

Hoy es el día que muchos esperan: empieza la última temporada de Juego de Tronos. En el episodio 28 de Conectando  Puntos hablamos de John Snow, así que ya sabes. Ah, y sin spoilers.

Todo el mundo habla del "machine learning" pero seguro que a veces surgen dudas cuando intentamos entender todas sus posibilidades. Esta revisión que publica la revista New England Journal of Medicine para entender qué hay detrás de este concepto.

"Los clientes no son lo primero. Lo primero son los empleados. Si cuidas de tus empleados, ellos cuidarán de tus clientes". Una entrada que empieza con esta cita de Richard Branson promete mucho. Rodrigo Gutierrez habla de capital humano, de recursos humanos, de escasez de profesionales y de mucho más. No te la puedes perder.

Silvia (@creative_nurse), además de ser una gran profesional, es una de las mejores diseñadoras de infografías profesionales del entorno sanitario. Su última publicación es una infografía con precauciones para el control de infecciones. 

¿Qué ocurre con las personas que se comportan de forma poco ética en una organización? ¿Hay alguna explicación? En este artículo de Harvard Business Review aportan algunas reflexiones ante esta situación.

Stop Errores Medicación habla esta semana de la seguridad y la toma de medicación. Por ello, en este texto ofrecen algunos consejos para reducir la aparición de errores en el momento de la toma. El artículo lo firma Chelo Jordán y es muy recomendable.

¿Llegará el día en el mundo sanitario en el que no utilizar tecnología será considerado mala praxis? Partiendo de esta premisa, Frederic Llordachs escribe un artículo muy interesante sobre el cambio que se está produciendo en el sistema. Lo podéis leer en Retina. 

Cada vez se publican más estudios que comparan la telemedicina y la consulta presencial, y se aprende mucho. Uno de los más llamativos que hemos leído, publicado en Pediatrics, señala que se prescriben más antibióticos a niños en las consultas virtuales que en las presenciales. 

Se nos inunda la mente con los nuevos conceptos, las modas y los artículos más actuales de las revistas de mayor factor de impacto, y olvidamos a los clásicos. Rafa Cofiño dedica una entrada en su blog Salud Comunitaria a hablar de los textos de José Luis Turabián y Benjamín Pérez Franco. Una buena forma de aprender y recordar que la mayor parte de las modas ya existían hace años.

Con datos de calidad, cualquier análisis de mejora es posible... Según cuentan en The Guardian, un hospital de Londres ha creado un algoritmo para identificar los pacientes que no asisten a las citas. Además han publicado un artículo en Nature Digital Medicine.

Google se ha despedido oficialmente de dos de sus proyectos más ambiciosos: Google Plus y Google Inbox. Enrique Dans analiza la estrategia de innovación de Google y se plantea si el hecho de tener un cementerio de proyectos tan grande es algo positivo o no.

Acabamos con Sergio Minué y su blog El Gerente de Mediado. En este enlace habla de la España vaciada y plantea como solución una política adecuada basada en la atención primaria frente a algunas estrategias de usar exclusivamente telemedicina: "Es un interesante dilema: ¿queremos máquinas capaces de resolver acertijos en forma de test o médicos comprometidos  realmente con las personas?"

Música de domingo... Feliz día para tod@s

viernes, 12 de abril de 2019

Como churros: el problema del "fast food" de los procesos



Hace unos años, la revista JAMA Neurology publicó un artículo titulado "The McDonaldization of Medicine". Los autores advertían de la progresiva transformación del sector sanitario siguiendo los principios del libro de Ritzer de 1995, que basó su teoría en cuatro elementos: la eficiencia, el énfasis en la cantidad (frente a la calidad), la previsibilidad y el exceso de control.

Dando algunas vueltas a este enfoque, centrado en estandarizar cualquier proceso para repetirlo en cualquier entorno, nos llevó a plantearnos si algunas de las actuales modas que pretenden transformar el sistema sanitario pueden verse afectadas por este enfoque más cercano al "fast food" que a la excelencia o a la atención centrada en el paciente.

Un buen ejemplo es la humanización. 

Existen dos formas (o seguramente más) de incorporar los principios de la humanización en una organización: mediante el cambio cultural o mediante la aplicación de un checklist. La primera es difícil, compleja, tiene mucho que ver con el liderazgo y la cultura de la organización, y requiere de tiempo. Tiene a su favor algo muy importante: incorpora la humanización al día a día, los profesionales entienden el concepto y sus implicaciones y por ello el resultado es muy potente y amplio. La segunda forma es diferente, quizás más ligera y sencilla.

Cómo dijo hace años Pronovost, el problema de los checklist es que se intenta mejorar un problema cultural con una simple solución técnica. La proliferación de estrategias de humanización, con decálogos de buenas prácticas, están provocando que muchos centros sanitarios se lancen a "humanizar" sencillamente llevando a cabo las acciones habituales que se hacen en todos los centros. La clave radica en algo muy sencillo: ¿esas acciones forman parte de un plan de cambio de toda la organización o son simplemente acciones aisladas para salir en prensa? El cambio real y la transformación de una organización no se consigue con acciones concretas, habitualmente impulsadas por la dirección. O se construye entre todos, desde dentro, con la participación del paciente, o acabaremos repitiendo lo mismo que hacen otros hospitales, sin plantearnos si estamos preparados o no, o si vamos a conseguir algo más allá de ese momento puntual. 

Otros ejemplos son muchas iniciativas de acreditación de la calidad: hay organizaciones que trabajan muy duro para que los equipos trabajen pensando en la mejora y la excelencia, mientras que otras aplican las propuestas de mejora "a capón" con el simple objetivo de cumplir con el indicador o el item que se va a medir. Seguramente ambas superarán la auditoría: la primera tal vez consiga un cambio a largo plazo y una mejora en la cultura de calidad y seguridad, la segunda olvidará en pocos días las medidas, la auditoría y demás. 

Creerte lo que haces o fabricar hamburguesas como en una cadena de producción... La decisión parece que está clara, ¿o no?

martes, 9 de abril de 2019

Innovación generada por el paciente


A veces la serendipia hace magia... Gracias a un tuit de Patricia Alonso que incluía una recomendación para el podcast Conectando Puntos, hemos llegado a la web Patient Innovation. Resulta que un reciente editorial de la revista British Medical Journal ha tratado el tema de la innovación sanitaria creada por los propios pacientes, y cuenta algunas historias muy interesantes. 

Un ejemplo citado en el artículo es PEARS (soporte externo personalizado de la raíz aórtica), un implante inventado por un ingeniero con síndrome de Marfan que decidió buscar una alternativa a una delicada y compleja operación de aorta a la que iba a ser sometido. Su historia también la cuentan en este artículo de El País.

En la web Patient Innovation difunden cada año sus premios a los pacientes que innovan. Algunos proyectos innovadores que han sido premiados son: Handyplat (bandeja para comer por personas a las que se les ha amputado un brazo), las ruedas Morph (ruedas plegables para sillas de ruedas) o el Fasosoap (un jabón que repele los mosquitos para así reducir el contagio de malaria). Muchos de estos inventos nos recuerdan a los pacientes que deciden fabricar sus propias soluciones para sus problemas de salud o para mejorar sus autocuidados como ya comentamos en esta entrada sobre el movimiento maker.

Los problemas de este tipo de innovaciones son muy similares a los de cualquier tipo de innovación: dificultad para encontrar financiación, problemas con los ensayos clínicos que avalen la eficacia y efectividad del producto creado, etc. De hecho en algunas ocasiones son los propios profesionales que atienden a los pacientes innovadores los que colaboran o buscan fondos. Por cierto, la web es una gran herramienta de difusión de innovaciones, así que no olvides visitarla y compartir su URL.

El editorial del BMJ acaba con unos consejos para los profesionales que atienden a este tipo de pacientes. El primer consejo nos parece muy importante: "No asumas que tu profesión tiene el monopolio sobre el conocimiento en salud y la cura para las enfermedades. Abre tu mente". Dos palabras que quizás resumen estos consejos: escucha activa y compromiso con la innovación. Ah, y lo de la escucha no solo sirve cuando hablamos de pacientes, también puede aplicarse a la innovación, las mejoras y las propuestas que proceden de otras categorías. La organización jerárquica basada en silos no ayuda mucho a esta escucha.

En algunos entornos, como NHS England, existen programas de formación para profesionales sanitarios que desean ser emprendedores. Se trata del Clinical entrepreneur training programme, que ofrece formación, tiempo para trabajar en el propio proyecto, asesoramiento para desarrollo del producto, prácticas en empresas, etc. En España, muchas de estas funciones se llevan a cabo en las unidades de innovación y fundaciones de investigación de las organizaciones sanitarias, 

domingo, 7 de abril de 2019

Domingo de títeres



Es domingo. Poco más que añadir. Empieza el resumen semanal de la blogosfera sanitaria, con algunos enlaces muy interesantes (o eso esperamos).

Los pacientes también innovan e inventan en el ámbito de la salud. En este artículo que publica la revista British Medical Journal podemos ver algunos ejemplos de innovación procedente de pacientes, cuyo único objetivo es mejorar los cuidados.

¿Realmente hay tanta gente con alergia a la penicilina? Pues parece que no, según cuentan en este artículo de la web del ACSH. El número de "falsos alérgicos" es muy elevado.

La búsqueda de información sobre salud en la red es algo imprescindible para la toma de decisiones. El acceso a información de calidad es un paso esencial. En este post del blog Las experiencias de David nos enseñan a buscar información sobre EII y ostomias en internet. Muy interesante.

El podcast Conectando Puntos ha llegado al episodio 50. Esta semana, para celebrarlo, han decidido hacer sus predicciones sobre tecnología y salud para los próximos 50 años. No te pierdas el episodio.

María Bibliovirtual ha publicado en la revista Pediatría en Atención Primaria un artículo muy interesante sobre un tema de moda: las revistas depredadoras. Una buena forma de estar al día y aprender a detectar estás revistas.

Ya se puede consultar la última edición del informe de la OMS "Estadísticas de salud en el mundo". En Diario Médico han escrito un resumen muy útil, centrado en la esperanza de vida, las causas de la mortalidad y algunos temas más.

El último vídeo de Ciberfefo se merece un hueco en el resumen (bueno, casi todos se lo merecen). Esta semana ha lanzado un vídeo titulado La curiosidad, en el que habla de la importancia de ser curioso para aprender y crecer. Para verlos dos o tres veces seguidas.

Un reciente estudio ha mostrado que exista la posibilidad de manipular imágenes médicas procedentes de TAC y resonancia. La clave es que se pueden "retocar" los síntomas de patologías como los tumores y así transformar una prueba de una persona enferma en la de una persona sana (y viceversa). Lo cuentan en Xataka.

La jerarquía no es la mejor amiga de la creatividad o del aprendizaje dentro de las organizaciones. Curiosamente, aunque es algo que todo el mundo sabe, siguen existiendo estructuras jerárquicas en las que lo vertical asfixia los atisbos de creatividad. En esta entrada del blog de Miguel Ángel Ariño podéis aprender algo más.

Más música por favor...


martes, 2 de abril de 2019

ideas de mejora que sirven de poco



La mejora es infinita... Aprendemos de los centros con mejores resultados, o de guías de buenas prácticas basadas en la evidencia, o incluso de otros sectores (desde la aviación, a la fórmula 1). Sin embargo, esto no es como comprar en Amazon (lo pido, lo tengo), ya que el proceso de implantación no es tan sencillo como parece. Incluso en algunos casos, lo que funciona en el centro sanitario A será un fracaso en el centro sanitario B.

La revista BMJ publicó hace unas semanas un interesante artículo sobre este tema ("Can we import improvements from industry to healthcare?") y merece la pena que comentemos algunos comentarios que hacen los autores.

Empiezan por algo sencillo: las diferencias entre sectores son abismales. La aviación no tiene nada que ver con la sanidad, aunque es cierto que algunos procesos pueden ser bastante parecidos. Ocurre algo parecido cuando comparamos un hospital con otro, o incluso una unidad asistencial con otra: las culturas de trabajo, las costumbres y los modelos de liderazgo son muy diferentes. Y se trata de diferencias muy relacionadas con los procesos de cambio.

En ocasiones, cuando copiamos de otros sectores o de otros centros, tendemos a simplificar y eso acaba provocando errores o fracasos. Por eso, los autores plantean 3 principios muy útiles:
- Los esfuerzos para copiar ideas de mejora deben tener muy en cuenta las diferencias (y semejanzas) de contexto, cultura, estructura así como las operativas. Traer un proyecto de fuera y no adaptarlo es como encajar una pieza triangular en un hueco circular en el clásico juego infantil: o forzamos la pieza o rompemos el hueco.
- Hay que prestar especial atención a los componentes culturales y organizativos en los que debe basarse el proceso de cambio. 
- El proceso de adopción y puesta en marcha debe basarse en una adaptación cuidadosa y una reinvención inteligente, no en un copia-pega automático.

En la revisión que realiza el artículo sobre diversas mejoras copiadas de otros sectores, nos ha llamado mucho la atención la reflexión que se realiza sobre las listas de verificación. En el mundo sanitario, los checklists se han utilizado, no solo como herramientas para garantizar el cumplimiento de unos mínimos de calidad y seguridad en entornos como el quirúrgico, sino también para facilitar la comunicación dentro del equipo (dado que en ocasiones, dicha comunicación no es la mejor). En el sector de la aviación, el éxito del checklist depende de la existencia de un equipo previo, que se comunica sin problemas y tiene objetivos comunes.

En resumen, aprender del entorno es esencial para mejorar, tanto si se trata de otros centros sanitarios como de organizaciones de otros sectores. Pero no podemos olvidar que es necesaria una adaptación previa a nuestra organización, la cultura, las expectativas de los profesionales y las necesidades reales. Obligar a implementar una buena práctica que funciona en el sector de la energía nuclear sin que los profesionales la perciban como necesaria, es el principio del fracaso. Quizás si se contara más con el profesional a la hora de tomar ciertas decisiones, las cosas serían más fáciles.