domingo, 30 de junio de 2019

Resumen central


Vamos con un resumen fugaz, que llega el verano. Por cierto, en julio y agosto puede que no haya resumen, o puede que sí. Todo depende de las olas del mar, de las noches de luna llena y de mucho más. Llega el resumen semanal de la blogosfera sanitaria. Todo va a cambiar...

En el episodio 60 del podcast Conectando Puntos hemos decidido hablar de dispositivos de voz y de apps para emergencias. Puedes escucharlo en la web, a través de la plataforma iVoox o en Spotify.

Si todavía tienes dudas sobre la utilidad de los podcasts en salud, tanto para estar informado como para aprender, no te pierdas esta entrada del blog Digital Nursing. Soete razones sencillas y muy potentes para lanzarte al mundo podcast.

Ya sabéis que somos muy fans de Xavier Marcet. Esta semana ha publicado un delicioso post en Sintetia: 30 notas sobre el talento. Lectura imprescindible de la semana. Y por cierto, si te apetece una lectura interesante para el verano, os recomendamos el último libro de Marcet: Esquivar la mediocridad.

Leemos en ctxt (Revista Contexto) un interesante reportaje sobre la subcontratación de pruebas de detección de cáncer en Irlanda y el efecto que ha tenido la privatización de la sanidad. 

¿Conoces Kahoot? En este reciente artículo de la revista BMC Medical Education nos cuentan una experiencia de uso de esta app de gamificación para el aprendizaje en el ámbito de la salud.

Carlos Arenas firma un artículo en el blog de la Fundación Signo sobre liderazgo en el sector salud. Mitos, competencias y una visión muy real sobre el líder, el gestor y el trabajo en equipo. Una lectura necesaria.

Algoritmos, inteligencia artificial y discriminación. La ética es uno de los elementos más importantes a la hora de utilizar la inteligencia artificial en el ámbito de la salud. En este post de Becoming Human se plantean el problema que surge cuando un algoritmo no es justo o no cumple con criterios como la equidad o la igualdad. 

¿Deben los pacientes tener acceso completo a las historias clínicas que incluyen sus datos? ¿Debe incluir ese acceso la posibilidad de leer las notas clínicas que escriben los profesionales? En este artículo del blog Kevin MD reflexionan sobre este tema.

Una de las estrategias más recomendadas por los nutricionistas para comer mejor es leer bien las etiquetas de lo que compramos. En esa línea, ha surgido el proyecto ElCoCo (El consumidor consciente) para promover la transparencia en los supermercados. Lo cuentan en este enlace de Ethic.

¿Un club virtual para la hora de la comida? ¿Y dirigido a personas mayores que suelen comer solas? Pues sí. En Finlandia están utilizando la tecnología para conseguir mejorar la atención sociosanitaria a las personas mayores. No os perdáis lo que cuentan en este artículo de The Guardian. 

El blog Balance for Business vuelve con fuerza. Aunque suene a mantra, la importancia de las personas es crucial en cualquier proceso de transformación y cambio en las organizaciones. Y si te queda alguna duda, lee este breve artículo.

Y llega la música...

miércoles, 26 de junio de 2019

El truco: ¿cansados de tanto cambio vacío?


Si cambiar ya es un reto, cambiar la cultura de una organización es casi un sueño... Nos ha llamado la atención un reciente artículo publicado en la revista BMJ Quality and Safety titulado "Ten tips for advancing a culture of improvement in primary care" en el que un grupo de profesionales de atención primaria de Toronto nos explica el esfuerzo llevado a cabo para transformar y mejorar de forma continuada la atención que prestan a la población, instaurando una cultura de mejora. De esta forma, además, mejoran la satisfacción de los profesionales. ¿Y cuál es el truco?

El artículo presenta diez consejos para poner en marcha (y mantener en el tiempo) una cultura de mejora en atención primaria. Pero vamos a centrarnos en unos pocos, que quizás son los que más se olvidan en el mundo sanitario. 

- Una cultura de este tipo requiere de dinero y recursos. 
Los canadienses son muy claros: los profesionales necesitan tiempo para el trabajo asociado a una cultura de mejora. Esto implica que hay que reforzar los equipos de tal forma que se pueda asistir a una reunión sin que haya problemas asistenciales o sin que otro compañero del equipo tenga que asumir más pacientes. Todo esto cuesta dinero, sin duda, pero ¿y las mejoras a largo plazo?

- Experiencia del paciente.
Es fundamental contar con la opinión del paciente, medirla y actuar en consecuencia. No podemos olvidar que, además de las quejas y los comentarios negativos, hay mucho feedback positivo.

- Rediseño colectivo.
Para cambiar la forma de hacer las cosas, hay que contar con la participación de TODOS los profesionales, pero también con los pacientes. Hay ejemplos centrados en la cocreación y en el diseño basado en la experiencia que se pueden aplicar en los pequeños y grandes cambios tanto en atención primaria como en hospitales o emergencias. Este reciente trabajo publicado en Health Expectations aporta mucha luz a este tema.

- Cambiar es algo continuo, no un proyecto con fecha de fin.
Esto tiene muchos matices. Poner en marcha una cultura centrada en la mejora implica asumir errores, corregir iniciativas y adaptar los esfuerzos de todo el equipo a la realidad de cada día. No es algo que acabe, es algo que debe integrarse en la forma de trabajar de todos los profesionales y desvincularlo de un líder concreto o de un proyecto con fecha de fin.

Cómo dijo Donald Berwick, "toda mejora requiere cambio, pero no todo cambio es mejora". La obsesión por el cambio es un clásico en el sector sanitario, y quizás debamos reflexionar sobre el impacto de muchas iniciativas de cambio y mejora que "se pierden en el tiempo, cómo lágrimas en la lluvia", a veces porque vienen de arriba y nadie entiende su pertinencia, o por estar más centradas en la foto o el premio que en el propio cambio. 

domingo, 23 de junio de 2019

El resumen de las dudas eternas



El futuro está lleno de dudas, pero quizás esas dudas son las que alimentan los saltos al vacío. Peter Thiel ya lo escribió hace unos pocos años en su libro "De cero a uno: cómo inventar el futuro". Pero aunque no haya saltos, a la hora de avanzar y progresar todo el mundo es necesario: los que sueñan, los que vuelan y los que dan pasos seguros. 

Llega el primer resumen del verano, entre dudas y señales. Empezamos. Gracias a tod@s por estar ahí.

Cada vez surgen más apps de salud, y de hecho, si entras a Google Play o a la App Store encontrarás miles. Pero, ¿es posible distinguir las apps útiles para el paciente de las que solo quieren sus datos o su dinero? ¿Podemos saber si una app es efectiva o no? Para saberlo, en el podcast Conectando Puntos hemos hablado de apps de salud y de mucho más. También lo puedes escuchar en Spotify.

La evaluación de las políticas de salud permiten algo tan sencillo como conocer si una medida política tiene un efecto sobre la salud de la población. En este enlace del blog Nada es Gratis comentan algunos recientes estudios sobre medidas como la prohibición de fumar a menores de edad en Suiza o la venta sin receta de la píldora del día después en Alemania.

Historias, trocitos de realidad, fragmentos de un día normal (o no). Dani Royo nos regala una historia que se ha convertido, según nuestro equipo editorial, en lo mejor de la semana. Así que todos a leer su blog Diabetes Tipo 1.

¿Existe alguna relación entre el número de pasos diarios de las mujeres de más de 65 y las tasas de mortalidad? En este reciente artículo de JAMA Internal Medicine nos explican una reciente investigación sobre este tema. Y las conclusiones son muy interesantes.

Entre las organizaciones que más datos personales manejan y custodian están las administraciones públicas. Los gobiernos gestionan datos de salud, de seguridad, de vehículos, de propiedades, etc. Pero, ¿están los datos bien protegidos? Enrique Dans nos plantea algunas dudas sobre la seguridad de los datos personales y los diferentes gobiernos.

¿Sirve de algo centralizar la cirugía compleja? ¿Hay evidencia que respalde esta decisión? En este texto del blog Avances en Gestión Clínica revisan las últimas recomendaciones sobre esta forma de organización en el área quirúrgica.

Innovación y salud, dinero, proyectos que salen bien (o mal)... Ticbiomed nos trae en esta entrada el resumen y las conclusiones de la jornada "Retos y oportunidades en la adopción y financiación de innovación en salud". Para tomar nota, sin duda.

Aprender con un cómic es posible (y si todavía tienes dudas, te recomendamos que visites la web Medicina Gráfica). En este artículo de BMJ Quality and Safety explican una experiencia de aprendizaje en temas de seguridad del paciente usando un cómic. Innovación docente, tan necesaria...

La retribución variable llegó hace años al mundo sanitario, y se intentó asociar con el cumplimiento de objetivos de calidad (así nació el P4P). Pero, ¿realmente funcionan los incentivos económicos a profesionales sanitarios? No te pierdas esta entrada de Saludconcosas.

Llega la música...

martes, 18 de junio de 2019

Incentivos: cuando "pagar más para hacer las cosas mejor" no funciona


Ya se veía venir, pero la evidencia cada vez es más fuerte: parece que el pago por desempeño (P4P), tal y como lo hacemos actualmente, no funciona tan bien como nos venden. Los últimos en afirmarlo son varios expertos de Harvard que han publicado un artículo de opinión en BMJ Quality and Safety. Y por si alguien tiene dudas, cuando hablamos de P4P (pay for performance) nos referimos a los incentivos financieros en base a objetivos de calidad, del tipo "te pago más si lo haces bien".

Una revisión Cochrane ya dijo en 2011 que esos incentivos no servían para mucho (su conclusión era paradójica: pueden ayudar a cambiar comportamientos de los profesionales, pero no generan mejores resultados en salud para la población). Y en 2017 se publicó una revisión sistemática que volvía a poner el acento en unos resultados similares: hay mejoras en los procesos asistenciales pero no hay impacto en los resultados en salud.

Aunque ya tiene once años, el artículo que se incluyó en el Informe SESPAS 2008 sobre este tema, firmado por Salvador Peiró y Anna García Altés, resume muy bien este modelo retributivo y sus implicaciones. En dicho texto, se define el P4P como "un conjunto de diferentes estrategias que intentan estimular la mejora de la calidad asistencial remunerando a los proveedores de atención sanitaria según sus resultados en el cumplimiento de objetivos de calidad o productividad predefinidos". Este tipo de incentivo necesita medir el trabajo de los profesionales y comprobar si se cumplen unos estándares previamente definidos, así que ya hay dos retos previos: medir bien el trabajo y decidir cómo van a ser esos estándares. Tarea compleja...

Entre las limitaciones existentes, hay algunas muy llamativas. Una es el riesgo de basar la medición de la actividad en el registro clínico de la actividad (este post de Sergio Minué resume muy bien el problema). Otro es el llamado "efecto lupa", es decir, priorizar unas actividades frente a otras (incentivar implica priorizar, dado que no toda actividad va asociada a un objetivo de calidad). Esto provoca el incremento de diagnósticos (caso de la demencia en UK) o el paradójico caso de las actividades que se dejan de incentivar (que automáticamente se realizan en un porcentaje menor, pese a seguir siendo recomendadas por la evidencia y las guías). Finalmente, hay motivos éticos que invitan a examinar atentamente las medidas que se pongan en marcha para evitar ciertos problemas relacionados con la ética profesional.

Entonces, ¿qué podemos hacer? ¿Hay alguna conclusión clara sobre este tipo de incentivos asociados a la mejora de la calidad? Pues sí, y de hecho muchos expertos coinciden. Vamos a establecer algunas pautas de diseño de incentivos:
1. Si ya tienes un programa en marcha, analiza, estudia y evalúa qué está ocurriendo con lo que haces. ¿Hay mejores resultados? ¿Está el profesional más motivado? Tantos datos y tan pocas evaluaciones...
2. Pedro Rey lo decía en el blog Avances en Gestión Clínica: "Seamos más inteligentes diseñando incentivos que realmente apelen a las auténticas motivaciones del profesional". De hecho, hace unos años se plantearon algunos criterios basados en la economía del comportamiento para diseñar incentivos que funcionen (algunos económicos, y... ¡otros no!).
3. Hay mucho por hacer más allá de los típicos incentivos. Ya en 2008 comentaban Peiró y García-Altés lo siguiente: "Los sistemas de indicadores utilizados mayoritariamente en el SNS, que fundamentalmente cargan contra los medicamentos de alto precio en atención primaria y contra la duración de la estancia y el rendimiento de quirófano en atención especializada, no parecen conceptualmente asociados a mejores resultados para los pacientes".
4. No metas la pata en lo esencial. Puedes usar el checklist de Glasziou que comentó Sergio Minué en esta entrada de su blog para así tomar decisiones acertadas sobre qué medir, cuánto pagar, etc.
5. Todo incentivo tiene su cara oculta: los famosos efectos no deseados. Por ello, es esencial adaptar el modelo de incentivos a cada equipo dado que las características de los equipos no suelen ser comunes. El café para todos solo consigue un acierto muy limitado, como cuentan en este artículo del BMJ de 2016, y te puedes cargar la motivación intrínseca del profesional.
6. Los incentivos (principalmente los económicos) hay que establecerlos con la participación de los profesionales. Imponer sirve de poco, o quizás sea hasta contraproducente. (Gracias Charo).  
7. Lo hemos dicho antes: no olvides los incentivos no financieros. 

Ah, y si quieres leer más sobre el tema, no te pierdas las entradas de Sergio Minué sobre este tema (lectura obligatoria para gestores y políticos). También hemos dedicado un capítulo completo a incentivos en el libro "Conversaciones sobre gestión sanitaria" que puedes adquirir en Amazon.

domingo, 16 de junio de 2019

El resumen del mar


Hay días y días... Días en los que te sientes lejos, y otros demasiado cerca. El punto medio es una utopía, quizás es que no existe. Pero lo mejor es seguir. Así que, como cada domingo, llega el resumen semanal de la blogosfera sanitaria. 

Empezamos con el último episodio del podcast Conectando Puntos. Esta semana hemos hablado del impacto de los robots en el empleo, de la importancia de la innovación realizada por los propios pacientes y de cómo consumimos información en internet. Puedes escucharlo en este enlace

Menuda semana. Tras las noticias sobre el medicamento de Alzheimer que ocultó una farmacéutica y los productos de protección solar que no protegen tanto como dicen, llega este artículo de Cuaderno de Cultura Científica para explicar (muy bien) los entresijos técnicos de cada noticia.

Vicente Baos decidió dar un paseo por la Feria del Libro y descubrió que la mayor parte de libros magufos de una editorial concreta (sobre pseudociencias) están firmados por autores ¡¡¡que no existen!!! No te pierdas toda la historia en esta noticia de eldiario.es

Rafa Cofiño nos recuerda en su blog (Salud Comunitaria) la importancia del entorno urbano en la salud de la población. Por ello, en esta entrada recomienda algunos artículos muy interesantes sobre el tema.

Si te gustan las series policiacas de televisión, estarás acostumbrado a las pruebas de ADN. ¿Son infalibles? En El Mundo nos explican las limitaciones de la tecnología asociada a las pruebas genéticas. 

Nos ha encantado esta entrada de Charo Merino en su blog Cuidando en Quirófano sobre el tráfico en los quirófanos. Un texto muy completo sobre puertas cerradas en el quirófano, sobre circulación interna y número de personas en el área quirúrgica. Merece mucho la pena su lectura.

Con las reclamaciones y las encuestas que cumplimentan los pacientes hay principalmente dos opciones: aprender y mejorar o defenderse sin ponerse en la piel de la otra parte. En este artículo de opinión de la revista BMJ Quality and Safety nos cuentan la importancia de estas encuestas y su efecto en los profesionales.

Teresa Pérez dedica una entrada en su web a hablar de #cambiacongreso, un movimiento que lleva unos años pidiendo una transformación radical en el modo de organizar los congresos y también de participar en ellos. El post tiene muchas ideas de fácil aplicación que son, sin duda, un buen comienzo para cambiar los congresos y las jornadas. 

En este artículo de El País, Frederic Llordachs habla de digitalización, del fin del papel en las historias clínicas, y de Obama. Un texto muy interesante para entender lo que supone que la información sea digital y se pueda compartir.

Acabamos con música, como cada domingo...

 

sábado, 15 de junio de 2019

El libro de junio: El director


El otro día publicamos una entrada sobre nepotismo en las organizaciones sanitarias. Uno de los temas que se trató era el de la necesidad de generar un clima en las organizaciones para que haya profesionales que no tengan miedo a avanzar y mejorar, incluso rompiendo las reglas existentes. 

Y no solo eso, como ya dijimos en 2018, es necesario que haya líderes, jefes, directivos o mandos con esa voluntad, la de romper reglas y pensar en la mejora de la organización. Pero siempre que hablamos de este tema, nos viene a la cabeza algo que escribimos: 
¿Realmente los políticos, consejos de administración, accionistas, etc. desean que estos líderes "rebeldes" estén al frente de las organizaciones? ¿Les apoyan? ¿O prefieren a líderes calladitos que no generan conflictos, no salen en prensa, que no generan resistencias y que pasan sin pena ni gloria cumpliendo el presupuesto?

Para entender algo mejor todo esto, os podríamos recomendar libros sesudos de gestión, pero las historias funcionan mucho mejor. Por eso, hoy os dejamos con un libro que acabamos de leer y lleva por título "El Director: Secretos e intrigas de la prensa narrados por el exdirector de El Mundo", escrito por David Jiménez.

David Jiménez fue director del periódico El Mundo durante un año (desde abril de 2015 a mayo de 2016). En el libro habla de juegos de poder, de cómo lidiar con la dirección de una empresa tan compleja, de lo difícil que es mantenerse fiel a tus principios y valores... Y nos explica que cuando te sales de la línea, o del rebaño, acabas fuera del tablero.

En el debate que se generó tras el post del nepotismo, un tuit lo decía muy claro: "No hay otra forma de sobrevivir, ni conozco a nadie que le haya ido bien fuera del rebaño". 

Autor: David Jiménez
Editorial: Libros del KO
Año: 2019

jueves, 13 de junio de 2019

La saga: el nepotismo en las organizaciones


Te levantas un viernes y te encuentras en todos los medios una noticia muy llamativa: "Endogamia, enchufismo familiar, absentismo juvenil y malas actitudes: así quebró Fagor". El origen de todo está en un reciente artículo publicado por dos investigadores de la Universidad del País Vasco en el que analizan las políticas de recursos humanos de Fagor. Está claro que Fagor no es una empresa de servicios sanitarios, pero siempre se puede aprender de este tipo de análisis, ¿no?

Lo primero: el nepotismo. Por si alguien no recuerda su definición, os la dejamos aquí (gracias RAE): Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos. Es decir, enchufar a familiares en los puestos de trabajo. La cuestión no es sólo eso, ya que en Fagor dicha práctica estaba institucionalizada y en los baremos de selección un 30% de los puntos se otorgaban solo por tener a un familiar directo trabajando en la empresa (tener más de 5 años de experiencia se valoraba con un 10% de los puntos). El resumen de las entrevistas incluidas en el artículo lo dejan muy claro: "Se reclutó a las personas equivocadas debido a una política de reclutamiento nepotista que seleccionaba a hijos de socios miembros sin capacitación y malas actitudes laborales".

Este tipo de contratación basada en la relación familiar hizo que se contrataran a muchas personas con baja cualificación y con un nivel de compromiso no muy elevado (era un trabajo fácil de obtener), lo que derivó en un bajo grado de transmisión de los elementos esenciales de la cultura de la organización y de los principios del movimiento cooperativista. Además, todo se multiplicó por culpa del entorno de trabajo, muy industrial, centrado en tareas repetitivas y sin cambios ni autonomía, lo que derivó en niveles bajos de compromiso y muy altos de absentismo.

Es muy llamativa la referencia al nepotismo, y seguro que en algún hospital ocurre algo parecido, incluso con jefes que buscan una especie de "sucesión" en su puesto. El nepotismo en la selección hace que se nublen los valores de la excelencia y la lucha por contratar a los mejores y surjan nuevos valores como la lealtad extrema, el caciquismo y el chiringuitismo (creer que la unidad es "mi" unidad). En muchos casos, se intenta disfrazar el nepotismo de confianza, como nuevo valor emergente, pero esto nos coloca ante una dicotomía que merece una reflexión: ¿queremos un rebaño de personas detrás del que manda (y que obedecen sin pestañear todo lo que dice) o un equipo de profesionales comprometido con ganas de hacer bien las cosas y sin miedo a avanzar y mejorar? Eso sí, que quede claro que en el caso de la selección por confianza o por familia hay muchas personas comprometidas y con ganas de mejorar, que no todo es blanco o negro.

En el mundo sanitario tenemos una especie de nepotismo endogámico: el caso de la contratación de residentes formados en el propio hospital. Este tema ya lo tratamos hace unos años en Saludconcosas, siguiendo una reflexión de Vicente Ortún que merece la pena repetir:
La endogamia tiene fácil remedio prohibiendo durante unos años la contratación de los MIR formados en el hospital (o de los doctorados de una universidad), lo cual facilitaría una mejor asignación del talento, así como un mayor mestizaje cultural, como el que históricamente hemos conocido: España ha sido un país de migraciones internas y externas y solo en los últimos 30 años, como consecuencia del neoproteccionismo autonómico, la rigidez del mercado de la vivienda y la consolidación del estado del bienestar, los profesionales han perdido movilidad: nacen, crecen,se reproducen y mueren en el mismo lugar.

¿Merece la pena la lealtad extrema? ¿Hay que buscar a los mejores? ¿O quizás sea más cómodo para todos tener a profesionales que no generan mal clima y siempre van a aceptar lo que diga el jefe? Un tema muy difícil, sin duda. Habrá que aprender de Fagor. 

Lecturas de apoyo sobre estos temas: "¿Romper las reglas o que te rompan la cara? El liderazgo no es tan sencillo" (post en Saludconcosas), "Rebeldes con causa y sin apoyo" (post en Saludconcosas).  Además, os recomendamos el libro de Xavier Marcet "Esquivar la mediocridad". 

martes, 11 de junio de 2019

¿Te lo vas a comer?


Si veis la televisión, seguro que os habéis encontrado a Alberto Chicote visitando las cocinas y revisando los menús de hospitales, residencias de mayores, etc. Se trata del programa "Te lo vas a comer", y aunque parezca llamativo, es una realidad que ocurre en algunos centros. 

Comida en mal estado, menús con bajo nivel nutricional, bollería industrial, exceso de fritos, etc. Ante estas denuncias, hay dos opciones: buscar culpables y mejorar la situación. La primera es difícil, ya que hay culpables por acción y otros por omisión. Desde empresas de catering que buscan ahorrar en cada trozo de brócoli a consejerías o ayuntamientos que optan por no hacer los controles y el seguimiento que requiere este servicio. Como dice el refrán, entre todos la mataron...

En 2018 publicamos una entrada con algunas ideas para reenfocar este problema, al menos en el ámbito sanitario, y creemos conveniente rescatar algunas de ellas.

1. La pasta (el dinero, no los macarrones). ¿Es posible elaborar un menú digno y nutricionalmente aceptable con el presupuesto asignado? No podemos arrastrar presupuestos de los noventa (no olvidemos que muchos contratos se lanzan con un importe similar al de los años anteriores) y exigir en 2019 un menú de calidad. 

2. Prepara muy bien el pliego de condiciones, ya que la empresa no tiene otra opción más que elaborar y servir los menús que se indican. Si se prohiben los fritos, la empresa no podrá ofrecerlos (y si lo hacen, pues atentos a las consecuencias). Así que si no quieres que algo se incluya en el menú, dilo muy claro. Por ejemplo: "no se podrá servir bollería, productos fritos, galletas, etc"

3. Si como empresa creo que no voy a poder ofrecer un menú en condiciones al precio estipulado, ¿qué hago? Algunas empresas se acogen a estos contratos como fuente de ingresos (no de beneficios, ojo) y para mantener su cuota de mercado. Y no se dan cuenta que deben hacerlo ofreciendo una comida digna y sana. Tal vez haya que recomendar libros como "Come comida real" o "Mi dieta ya no cojea". 

4. Seguimiento y control. La administración pública puede y debe hacer un seguimiento y control constantes de la comida que se sirve y de su calidad. Para conseguir que este seguimiento sea efectivo, hay que incluir penalizaciones que permitan mandar un mensaje claro a la empresa. Si ofrecer un producto de mala calidad se penaliza con una sanción baja (o con una amonestación verbal), estamos casi incentivando a que la empresa repita. 

5. Ojo: hay empresas que ofrecen un gran servicio y profesionales de cocina y restauración que hacen el pino-puente con unos presupuestos muy ajustados y se esfuerzan por ofrecer el mejor servicio sea como sea. Aunque a veces es muy muy difícil... 

Así que llega el momento de intentar dar la vuelta a la tortilla, asumir errores y mejorar. Es posible, solo hay que querer. 

domingo, 9 de junio de 2019

Domingo de dramas y comedias



Fin de dramas... Llega el resumen del domingo, y esta vez la introducción no existe. O quizás es la propia canción. Gracias a tod@s por estar ahí.

Menudo episodio más interesante que han preparado en el podcast Conectando Puntos. Esta semana hablan de presentaciones eficaces y además el invitado especial es Fernando Fabiani

Esta columna de opinión que publica El País resume muy bien la realidad de muchos entornos laborales. Su título es muy claro: Quemada. En ocasiones hay que cambiar el centro de salud por el sindicato (o por alguien que defienda los derechos laborales). 

Nos ha encantado la entrevista de Carlos Blanco (First Tuesday) a Frederic Llordachs que se puede ver en este vídeo. Una buena forma de conocer el origen y el desarrollo de varios modelos de negocio en el entorno de la salud digital. 

Atentos a este artículo sobre la palabra escrita en un entorno audiovisual. Sin duda, es nuestra lectura recomendada de la semana: "Estos atracones de escribir son inhumanos. En el móvil, en el ordenador. Estamos rodeados, enredados en conversaciones escritas allá donde llevamos los ojos. Es una anomalía histórica. Que no se flipen los que dicen que el dedo pulgar evolucionará para adaptarse al móvil; es la tecnología la que se está adaptando al humano".

The Valley ha presentado su informe de tendencias en salud digital en un evento que han llamado Rethink Salud. Os recomendamos echar un vistazo al vídeo en el que desgranan el presente y el futuro de la salud digital.

La Agencia Española del Medicamento (AEMPS) ha lanzado una web para notificar incidentes ocurridos con productos sanitarios. La web permite que la notificación la hagan los profesionales sanitarios y también los pacientes.

Si sigues habitualmente a José Luis Urquiza en redes sociales, sabrás que es profesor de enfermería en la Universidad de Granada y que está muy interesado en aplicar prácticas innovadoras en la docencia universitaria. Su penúltimo experimento ha salido en muchos medios de comunicación: un examen estilo Black Mirror Bandersnatch. Puedes leerlo en Redacción Médica.

La telemedicina tiene su lado positivo y también sus riesgos. En este interesante enlace de Kaiser Health News cuentan algunas experiencias con telemedicina, aunque hay que tener en cuenta el matiz de que sean ejemplos estadounidenses (asociados a un sistema sanitario totalmente diferente al nuestro).

¿Hay alguna relación entre las causas más frecuentes de mortalidad y nuestras búsquedas en Google sobre temas de salud? No te pierdas los datos de Our World in Data en este enlace de Saludconcosas.

Música de domingo...

jueves, 6 de junio de 2019

Recursos humanos y sanidad pública: cuando los cimientos se resquebrajan



Sinceramente, el modelo de recursos humanos (o de gestión de personas o capital humano) en la sanidad pública no es el mejor. Hay mucho escrito sobre el tema y muchas reflexiones y críticas más o menos acertadas, pero parece que nunca llegará el momento de poner el cascabel al gato.

¿Y qué ocurre? Procesos selectivos (primando el modelo memorístico frente al de competencias), gestión poco ágil (oposiciones que tardan 3 o 4 años en finalizar o bolsas eternas), contratos precarios como norma (días sueltos, contratos que finalizan en viernes para ahorrar el fin de semana), retribuciones demasiado ajustadas (algunos años ni siquiera se han actualizado siguiendo el IPC) y normativa muy estricta (en parte para cumplir los principios constitucionales de empleo público y en parte para controlar del gasto). Y no solo eso, en ocasiones incluso se sigue "castigando" al personal temporal con turnos destructivos, cambios inesperados, etc. 

Curiosamente, se habla mucho más en los medios de otros problemas de recursos humanos, quizás porque la presión sindical o colegial dirige los titulares. Nos referimos a los enfrentamientos entre categorías (prescripción, farmacia, nuevas especialidades) o a ciertos temas relacionados con el dinero, pero pocas veces se ha visto sobre la mesa una propuesta clara de reformar el modelo de recursos humanos. Parece que estemos más preocupados de arreglar las grietas (poniendo masilla) sin tocar los cimientos.

Sin embargo, no nos damos cuenta de cómo influye este tipo de circunstancias en los profesionales de la salud. Hablamos de humanización, de cuidar a los profesionales, de liderazgo y de gestión sanitaria, y olvidamos que los contratos precarios, los turnos cambiantes o las plantillas insuficientes acaban quemando al profesional. Desde la desmotivación al burnout hay un camino largo, pero si unimos la normativa, la costumbre y un liderazgo desigual (hay grandes jefes y también jefes demasiado tóxicos), el resultado es que las condiciones de trabajo no son precisamente las mejores.

Hace unos meses hablamos de la cuarta meta, la propuesta de cambio para la famosa "triple aim" que propone incorporar el bienestar del profesional a la ecuación que permite crear un sistema sanitario excelente. Y no solo eso, hay libros que amplían esta visión como "Patients come second" de Paul Spiegelman y Britt Berrett (gracias Carlos Mascías por la recomendación). ¿Será que no nos damos cuenta que sin un profesional comprometido y bien tratado es difícil generar un entorno de trabajo seguro y de calidad?

Eso sí, si conseguimos que los que mueven los hilos de la sanidad así como los profesionales (y también los pacientes) reaccionen y empiecen a diseñar un modelo para el futuro y se planteen que quizás el sistema de recursos humanos debe cambiar, ojalá lo hagan pensando en los pacientes y en los propios profesionales (en el NHS están surgiendo ideas muy interesantes, como en este informe de King's Fund). Si metemos en medio las peleas gremiales, no conseguiremos mucho. Como decía hace años Luis Ángel Oteo: "vivimos en un mundo bipolar: los que creen en el el Estado del bienestar de todos y los que creen en el Estado de su propio bienestar". Los cimientos se resquebrajan, y casi todo el mundo mira a otro lado o silba para no escuchar a la gente que se queja.

Para acabar, tres referencias clave. Por un lado, el reciente artículo de Alison Leary en el blog del BMJ proponiendo un cambio radical en el sistema de recursos humanos del NHS (una de sus críticas más furibundas es contra un sistema que exige tareas más que resultados). La segunda referencia se la debemos a Javier Padilla, que en 2016 comentaba en twitter que había prescrito a un paciente que visitara el sindicato. Hace unos meses publicaba, junto a Marta Carmona, el artículo “Usted lo que necesita no es un psicólogo sino un sindicato”. Y para finalizar, una reciente columna de opinión en El País con el título "Quemada". 

martes, 4 de junio de 2019

Google, mortalidad y medios de comunicación


Hay gente que se dedica a "jugar" con los datos y ofrecer información visual y conocimiento muy valiosos, como la web Our World in Data. En su web podéis encontrar casi 3000 gráficos sobre temas tan diversos como la desigualdad de renta, la esperanza de vida o la contaminación por plástico.

Uno de sus últimos trabajos habla de causas de mortalidad y de noticias, e intenta adivinar si los medios de comunicación hablan realmente de las causas más habituales de mortalidad. Y no solo eso, para enriquecer el resultado, comparan también ambos datos con la frecuencia de búsqueda de cada causa de muerte en Google. Este es el resultado:



En la primera columna podemos observar las causas de defunción en Estados Unidos, siendo las 3 más habituales (por este orden) las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los accidentes de tráfico. La comparación con las búsquedas en Google ya refleja algunas diferencias muy significativas, ya que lo más buscado es el cáncer, seguido por los suicidios, los accidentes de tráfico y la diabetes. Curiosamente, las enfermedades cardiovasculares apenas aparecen en el ránking de los más buscado en Google. 

Finalmente, en el ámbito de la cobertura por parte de los medios de comunicación, en ambos casos (cobertura en New York Times y The Guardian), lo más publicado son noticias sobre terrorismo, homicidios, suicidios y cáncer.

Tal y como comentan los autores en el texto que acompaña a las gráficas, la cuestión es si los medios deberían reflejar de qué morimos o no. Es cierto que leyendo cualquier medio de comunicación podríamos pensar que el terrorismo o los asesinatos son muy habituales, cuando en proporción no lo son. Aunque conviene aclarar que los medios de comunicación suelen hablar de historias individuales, de episodios concretos, que no reflejan la realidad de forma matemática. Lo global y lo local siempre están en diferentes caras de la misma moneda...

Es cierto que, cada vez, son más comunes las noticias relacionadas con estilos de vida saludables, centradas en la prevención de determinadas patologías crónicas incluidas en el listado de causas de mortalidad más habituales. Pero, teniendo en cuenta lo que muestran los datos de las búsquedas de Google, ¿hay enfermedades más visibles que otras? La respuesta parece clara.

PD: Si quieres saber algo más sobre datos globales y visualización de información, te recomendamos el último libro de Hans Rosling "Factfulness: Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo que piensas".

domingo, 2 de junio de 2019

Domingo de promesas


Muchas promesas que acaban cuando empiezan. Muchas líneas sin final y sin sentido. Mucho futuro por construir (y quizás por destruir). Llega el resumen de la blogosfera sanitaria, entre promesas.

En el último episodio del podcast Conectando Puntos hablamos del hospital del futuro, de los vehículos autónomos y de la inteligencia artificial. Por cierto, el libro recomendado de la semana es "El jamón York no existe", el nuevo libro de Marian García.

Nuestro buen amigo el Doctor Alberto González García ha publicado una entrada en su blog Gestión de Enfermería para hablar de su tesis doctoral "Modelo de Competencias para la Gestora Enfermera". Un tema de gran interés en el mundo de la gestión sanitaria. Gracias Alberto y enhorabuena.

El mundo del big data une campos tan diferentes como la informática, las ciencias de la salud e incluso el derecho. Por eso, nos ha llamado mucho la atención el post que publica Carmen Rodrigo en el blog Derecho y salud no van siempre de la mano sobre big data, salud y transparencia. 

Y si hablamos de datos y salud, uno de los enlaces imprescindibles de la semana lo firma Dani Royo en su blog Diabetes Tipo Uno. ¿Quién es el propietario de los datos sobre diabetes que genera el paciente con un dispositivo de una empresa? Para leer, tomar notas y reflexionar.

Las fake news siguen creciendo, incluso estamos llegando a un momento en el que es difícil distinguir las noticias reales de las falsas. En este artículo de Retina comentan un reciente experimento sobre fake news en el que plantean que igual somos demasiado perezosos para analizar una noticia.

Después de comprobar el éxito de Pokemon Go a la hora de promover hábitos saludables, ahora leemos en Techcrucnh que Pokemon está estudiando un nuevo juego para recompensar los buenos hábitos de sueño. Estaremos pendientes de nuevas noticias.

Una de las citas más importantes del mundo de la salud pública es la Escola de Salut Pública de Menorca, que se celebra en el Lazareto de Mahón. Entre todos los cursos que se han programado para este año, queremos destacar uno sobre economía del comportamiento y salud que dirige José María Abellán. Si quieres saber qué es un nudge y como se puede aplicar a la mejora de la salud, seguro que te interesa el curso. Aunque también puedes mirar el resto de cursos, que también son muy interesantes.

Uno de los titulares de la semana tiene que ver con la receta médica, el ibuprofeno y el paracetamol. Para tener las ideas claras, nada como leer este artículo de Esther Samper en Zona Crítica (eldiario.es). Si prefieres un resumen en vídeo, Fernando Fabiani es la solución a todas tus dudas.

Cada día más wearables, pero ¿el exceso de medición puede conseguir que estemos peor? En este artículo que publica Wired nos cuentan varios experimentos sobre los riesgos del yo cuantificado.

Seguro que si conoces el modelo de determinantes de salud, tendrás claro que el código postal es tan importante (o más) que los datos genéticos. En este enlace de Microsiervos nos cuentan la historia de un zasca ante una noticia sobre el ADN y la predicción del éxito en la universidad.

Más allá de luchas gremiales, problemas de coordinación y demás, todavía es necesario recordar el papel crucial que tiene atención primaria en nuestro sistema sanitario. O nos ponemos las pilas o... Puedes leerlo en este enlace de Saludconcosas.

Llega el momento de la música.