sábado, 15 de junio de 2019

El libro de junio: El director


El otro día publicamos una entrada sobre nepotismo en las organizaciones sanitarias. Uno de los temas que se trató era el de la necesidad de generar un clima en las organizaciones para que haya profesionales que no tengan miedo a avanzar y mejorar, incluso rompiendo las reglas existentes. 

Y no solo eso, como ya dijimos en 2018, es necesario que haya líderes, jefes, directivos o mandos con esa voluntad, la de romper reglas y pensar en la mejora de la organización. Pero siempre que hablamos de este tema, nos viene a la cabeza algo que escribimos: 
¿Realmente los políticos, consejos de administración, accionistas, etc. desean que estos líderes "rebeldes" estén al frente de las organizaciones? ¿Les apoyan? ¿O prefieren a líderes calladitos que no generan conflictos, no salen en prensa, que no generan resistencias y que pasan sin pena ni gloria cumpliendo el presupuesto?

Para entender algo mejor todo esto, os podríamos recomendar libros sesudos de gestión, pero las historias funcionan mucho mejor. Por eso, hoy os dejamos con un libro que acabamos de leer y lleva por título "El Director: Secretos e intrigas de la prensa narrados por el exdirector de El Mundo", escrito por David Jiménez.

David Jiménez fue director del periódico El Mundo durante un año (desde abril de 2015 a mayo de 2016). En el libro habla de juegos de poder, de cómo lidiar con la dirección de una empresa tan compleja, de lo difícil que es mantenerse fiel a tus principios y valores... Y nos explica que cuando te sales de la línea, o del rebaño, acabas fuera del tablero.

En el debate que se generó tras el post del nepotismo, un tuit lo decía muy claro: "No hay otra forma de sobrevivir, ni conozco a nadie que le haya ido bien fuera del rebaño". 

Autor: David Jiménez
Editorial: Libros del KO
Año: 2019

jueves, 13 de junio de 2019

La saga: el nepotismo en las organizaciones


Te levantas un viernes y te encuentras en todos los medios una noticia muy llamativa: "Endogamia, enchufismo familiar, absentismo juvenil y malas actitudes: así quebró Fagor". El origen de todo está en un reciente artículo publicado por dos investigadores de la Universidad del País Vasco en el que analizan las políticas de recursos humanos de Fagor. Está claro que Fagor no es una empresa de servicios sanitarios, pero siempre se puede aprender de este tipo de análisis, ¿no?

Lo primero: el nepotismo. Por si alguien no recuerda su definición, os la dejamos aquí (gracias RAE): Desmedida preferencia que algunos dan a sus parientes para las concesiones o empleos públicos. Es decir, enchufar a familiares en los puestos de trabajo. La cuestión no es sólo eso, ya que en Fagor dicha práctica estaba institucionalizada y en los baremos de selección un 30% de los puntos se otorgaban solo por tener a un familiar directo trabajando en la empresa (tener más de 5 años de experiencia se valoraba con un 10% de los puntos). El resumen de las entrevistas incluidas en el artículo lo dejan muy claro: "Se reclutó a las personas equivocadas debido a una política de reclutamiento nepotista que seleccionaba a hijos de socios miembros sin capacitación y malas actitudes laborales".

Este tipo de contratación basada en la relación familiar hizo que se contrataran a muchas personas con baja cualificación y con un nivel de compromiso no muy elevado (era un trabajo fácil de obtener), lo que derivó en un bajo grado de transmisión de los elementos esenciales de la cultura de la organización y de los principios del movimiento cooperativista. Además, todo se multiplicó por culpa del entorno de trabajo, muy industrial, centrado en tareas repetitivas y sin cambios ni autonomía, lo que derivó en niveles bajos de compromiso y muy altos de absentismo.

Es muy llamativa la referencia al nepotismo, y seguro que en algún hospital ocurre algo parecido, incluso con jefes que buscan una especie de "sucesión" en su puesto. El nepotismo en la selección hace que se nublen los valores de la excelencia y la lucha por contratar a los mejores y surjan nuevos valores como la lealtad extrema, el caciquismo y el chiringuitismo (creer que la unidad es "mi" unidad). En muchos casos, se intenta disfrazar el nepotismo de confianza, como nuevo valor emergente, pero esto nos coloca ante una dicotomía que merece una reflexión: ¿queremos un rebaño de personas detrás del que manda (y que obedecen sin pestañear todo lo que dice) o un equipo de profesionales comprometido con ganas de hacer bien las cosas y sin miedo a avanzar y mejorar? Eso sí, que quede claro que en el caso de la selección por confianza o por familia hay muchas personas comprometidas y con ganas de mejorar, que no todo es blanco o negro.

En el mundo sanitario tenemos una especie de nepotismo endogámico: el caso de la contratación de residentes formados en el propio hospital. Este tema ya lo tratamos hace unos años en Saludconcosas, siguiendo una reflexión de Vicente Ortún que merece la pena repetir:
La endogamia tiene fácil remedio prohibiendo durante unos años la contratación de los MIR formados en el hospital (o de los doctorados de una universidad), lo cual facilitaría una mejor asignación del talento, así como un mayor mestizaje cultural, como el que históricamente hemos conocido: España ha sido un país de migraciones internas y externas y solo en los últimos 30 años, como consecuencia del neoproteccionismo autonómico, la rigidez del mercado de la vivienda y la consolidación del estado del bienestar, los profesionales han perdido movilidad: nacen, crecen,se reproducen y mueren en el mismo lugar.

¿Merece la pena la lealtad extrema? ¿Hay que buscar a los mejores? ¿O quizás sea más cómodo para todos tener a profesionales que no generan mal clima y siempre van a aceptar lo que diga el jefe? Un tema muy difícil, sin duda. Habrá que aprender de Fagor. 

Lecturas de apoyo sobre estos temas: "¿Romper las reglas o que te rompan la cara? El liderazgo no es tan sencillo" (post en Saludconcosas), "Rebeldes con causa y sin apoyo" (post en Saludconcosas).  Además, os recomendamos el libro de Xavier Marcet "Esquivar la mediocridad". 

martes, 11 de junio de 2019

¿Te lo vas a comer?


Si veis la televisión, seguro que os habéis encontrado a Alberto Chicote visitando las cocinas y revisando los menús de hospitales, residencias de mayores, etc. Se trata del programa "Te lo vas a comer", y aunque parezca llamativo, es una realidad que ocurre en algunos centros. 

Comida en mal estado, menús con bajo nivel nutricional, bollería industrial, exceso de fritos, etc. Ante estas denuncias, hay dos opciones: buscar culpables y mejorar la situación. La primera es difícil, ya que hay culpables por acción y otros por omisión. Desde empresas de catering que buscan ahorrar en cada trozo de brócoli a consejerías o ayuntamientos que optan por no hacer los controles y el seguimiento que requiere este servicio. Como dice el refrán, entre todos la mataron...

En 2018 publicamos una entrada con algunas ideas para reenfocar este problema, al menos en el ámbito sanitario, y creemos conveniente rescatar algunas de ellas.

1. La pasta (el dinero, no los macarrones). ¿Es posible elaborar un menú digno y nutricionalmente aceptable con el presupuesto asignado? No podemos arrastrar presupuestos de los noventa (no olvidemos que muchos contratos se lanzan con un importe similar al de los años anteriores) y exigir en 2019 un menú de calidad. 

2. Prepara muy bien el pliego de condiciones, ya que la empresa no tiene otra opción más que elaborar y servir los menús que se indican. Si se prohiben los fritos, la empresa no podrá ofrecerlos (y si lo hacen, pues atentos a las consecuencias). Así que si no quieres que algo se incluya en el menú, dilo muy claro. Por ejemplo: "no se podrá servir bollería, productos fritos, galletas, etc"

3. Si como empresa creo que no voy a poder ofrecer un menú en condiciones al precio estipulado, ¿qué hago? Algunas empresas se acogen a estos contratos como fuente de ingresos (no de beneficios, ojo) y para mantener su cuota de mercado. Y no se dan cuenta que deben hacerlo ofreciendo una comida digna y sana. Tal vez haya que recomendar libros como "Come comida real" o "Mi dieta ya no cojea". 

4. Seguimiento y control. La administración pública puede y debe hacer un seguimiento y control constantes de la comida que se sirve y de su calidad. Para conseguir que este seguimiento sea efectivo, hay que incluir penalizaciones que permitan mandar un mensaje claro a la empresa. Si ofrecer un producto de mala calidad se penaliza con una sanción baja (o con una amonestación verbal), estamos casi incentivando a que la empresa repita. 

5. Ojo: hay empresas que ofrecen un gran servicio y profesionales de cocina y restauración que hacen el pino-puente con unos presupuestos muy ajustados y se esfuerzan por ofrecer el mejor servicio sea como sea. Aunque a veces es muy muy difícil... 

Así que llega el momento de intentar dar la vuelta a la tortilla, asumir errores y mejorar. Es posible, solo hay que querer. 

domingo, 9 de junio de 2019

Domingo de dramas y comedias



Fin de dramas... Llega el resumen del domingo, y esta vez la introducción no existe. O quizás es la propia canción. Gracias a tod@s por estar ahí.

Menudo episodio más interesante que han preparado en el podcast Conectando Puntos. Esta semana hablan de presentaciones eficaces y además el invitado especial es Fernando Fabiani

Esta columna de opinión que publica El País resume muy bien la realidad de muchos entornos laborales. Su título es muy claro: Quemada. En ocasiones hay que cambiar el centro de salud por el sindicato (o por alguien que defienda los derechos laborales). 

Nos ha encantado la entrevista de Carlos Blanco (First Tuesday) a Frederic Llordachs que se puede ver en este vídeo. Una buena forma de conocer el origen y el desarrollo de varios modelos de negocio en el entorno de la salud digital. 

Atentos a este artículo sobre la palabra escrita en un entorno audiovisual. Sin duda, es nuestra lectura recomendada de la semana: "Estos atracones de escribir son inhumanos. En el móvil, en el ordenador. Estamos rodeados, enredados en conversaciones escritas allá donde llevamos los ojos. Es una anomalía histórica. Que no se flipen los que dicen que el dedo pulgar evolucionará para adaptarse al móvil; es la tecnología la que se está adaptando al humano".

The Valley ha presentado su informe de tendencias en salud digital en un evento que han llamado Rethink Salud. Os recomendamos echar un vistazo al vídeo en el que desgranan el presente y el futuro de la salud digital.

La Agencia Española del Medicamento (AEMPS) ha lanzado una web para notificar incidentes ocurridos con productos sanitarios. La web permite que la notificación la hagan los profesionales sanitarios y también los pacientes.

Si sigues habitualmente a José Luis Urquiza en redes sociales, sabrás que es profesor de enfermería en la Universidad de Granada y que está muy interesado en aplicar prácticas innovadoras en la docencia universitaria. Su penúltimo experimento ha salido en muchos medios de comunicación: un examen estilo Black Mirror Bandersnatch. Puedes leerlo en Redacción Médica.

La telemedicina tiene su lado positivo y también sus riesgos. En este interesante enlace de Kaiser Health News cuentan algunas experiencias con telemedicina, aunque hay que tener en cuenta el matiz de que sean ejemplos estadounidenses (asociados a un sistema sanitario totalmente diferente al nuestro).

¿Hay alguna relación entre las causas más frecuentes de mortalidad y nuestras búsquedas en Google sobre temas de salud? No te pierdas los datos de Our World in Data en este enlace de Saludconcosas.

Música de domingo...

jueves, 6 de junio de 2019

Recursos humanos y sanidad pública: cuando los cimientos se resquebrajan



Sinceramente, el modelo de recursos humanos (o de gestión de personas o capital humano) en la sanidad pública no es el mejor. Hay mucho escrito sobre el tema y muchas reflexiones y críticas más o menos acertadas, pero parece que nunca llegará el momento de poner el cascabel al gato.

¿Y qué ocurre? Procesos selectivos (primando el modelo memorístico frente al de competencias), gestión poco ágil (oposiciones que tardan 3 o 4 años en finalizar o bolsas eternas), contratos precarios como norma (días sueltos, contratos que finalizan en viernes para ahorrar el fin de semana), retribuciones demasiado ajustadas (algunos años ni siquiera se han actualizado siguiendo el IPC) y normativa muy estricta (en parte para cumplir los principios constitucionales de empleo público y en parte para controlar del gasto). Y no solo eso, en ocasiones incluso se sigue "castigando" al personal temporal con turnos destructivos, cambios inesperados, etc. 

Curiosamente, se habla mucho más en los medios de otros problemas de recursos humanos, quizás porque la presión sindical o colegial dirige los titulares. Nos referimos a los enfrentamientos entre categorías (prescripción, farmacia, nuevas especialidades) o a ciertos temas relacionados con el dinero, pero pocas veces se ha visto sobre la mesa una propuesta clara de reformar el modelo de recursos humanos. Parece que estemos más preocupados de arreglar las grietas (poniendo masilla) sin tocar los cimientos.

Sin embargo, no nos damos cuenta de cómo influye este tipo de circunstancias en los profesionales de la salud. Hablamos de humanización, de cuidar a los profesionales, de liderazgo y de gestión sanitaria, y olvidamos que los contratos precarios, los turnos cambiantes o las plantillas insuficientes acaban quemando al profesional. Desde la desmotivación al burnout hay un camino largo, pero si unimos la normativa, la costumbre y un liderazgo desigual (hay grandes jefes y también jefes demasiado tóxicos), el resultado es que las condiciones de trabajo no son precisamente las mejores.

Hace unos meses hablamos de la cuarta meta, la propuesta de cambio para la famosa "triple aim" que propone incorporar el bienestar del profesional a la ecuación que permite crear un sistema sanitario excelente. Y no solo eso, hay libros que amplían esta visión como "Patients come second" de Paul Spiegelman y Britt Berrett (gracias Carlos Mascías por la recomendación). ¿Será que no nos damos cuenta que sin un profesional comprometido y bien tratado es difícil generar un entorno de trabajo seguro y de calidad?

Eso sí, si conseguimos que los que mueven los hilos de la sanidad así como los profesionales (y también los pacientes) reaccionen y empiecen a diseñar un modelo para el futuro y se planteen que quizás el sistema de recursos humanos debe cambiar, ojalá lo hagan pensando en los pacientes y en los propios profesionales (en el NHS están surgiendo ideas muy interesantes, como en este informe de King's Fund). Si metemos en medio las peleas gremiales, no conseguiremos mucho. Como decía hace años Luis Ángel Oteo: "vivimos en un mundo bipolar: los que creen en el el Estado del bienestar de todos y los que creen en el Estado de su propio bienestar". Los cimientos se resquebrajan, y casi todo el mundo mira a otro lado o silba para no escuchar a la gente que se queja.

Para acabar, tres referencias clave. Por un lado, el reciente artículo de Alison Leary en el blog del BMJ proponiendo un cambio radical en el sistema de recursos humanos del NHS (una de sus críticas más furibundas es contra un sistema que exige tareas más que resultados). La segunda referencia se la debemos a Javier Padilla, que en 2016 comentaba en twitter que había prescrito a un paciente que visitara el sindicato. Hace unos meses publicaba, junto a Marta Carmona, el artículo “Usted lo que necesita no es un psicólogo sino un sindicato”. Y para finalizar, una reciente columna de opinión en El País con el título "Quemada". 

martes, 4 de junio de 2019

Google, mortalidad y medios de comunicación


Hay gente que se dedica a "jugar" con los datos y ofrecer información visual y conocimiento muy valiosos, como la web Our World in Data. En su web podéis encontrar casi 3000 gráficos sobre temas tan diversos como la desigualdad de renta, la esperanza de vida o la contaminación por plástico.

Uno de sus últimos trabajos habla de causas de mortalidad y de noticias, e intenta adivinar si los medios de comunicación hablan realmente de las causas más habituales de mortalidad. Y no solo eso, para enriquecer el resultado, comparan también ambos datos con la frecuencia de búsqueda de cada causa de muerte en Google. Este es el resultado:



En la primera columna podemos observar las causas de defunción en Estados Unidos, siendo las 3 más habituales (por este orden) las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y los accidentes de tráfico. La comparación con las búsquedas en Google ya refleja algunas diferencias muy significativas, ya que lo más buscado es el cáncer, seguido por los suicidios, los accidentes de tráfico y la diabetes. Curiosamente, las enfermedades cardiovasculares apenas aparecen en el ránking de los más buscado en Google. 

Finalmente, en el ámbito de la cobertura por parte de los medios de comunicación, en ambos casos (cobertura en New York Times y The Guardian), lo más publicado son noticias sobre terrorismo, homicidios, suicidios y cáncer.

Tal y como comentan los autores en el texto que acompaña a las gráficas, la cuestión es si los medios deberían reflejar de qué morimos o no. Es cierto que leyendo cualquier medio de comunicación podríamos pensar que el terrorismo o los asesinatos son muy habituales, cuando en proporción no lo son. Aunque conviene aclarar que los medios de comunicación suelen hablar de historias individuales, de episodios concretos, que no reflejan la realidad de forma matemática. Lo global y lo local siempre están en diferentes caras de la misma moneda...

Es cierto que, cada vez, son más comunes las noticias relacionadas con estilos de vida saludables, centradas en la prevención de determinadas patologías crónicas incluidas en el listado de causas de mortalidad más habituales. Pero, teniendo en cuenta lo que muestran los datos de las búsquedas de Google, ¿hay enfermedades más visibles que otras? La respuesta parece clara.

PD: Si quieres saber algo más sobre datos globales y visualización de información, te recomendamos el último libro de Hans Rosling "Factfulness: Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo. Y por qué las cosas están mejor de lo que piensas".

domingo, 2 de junio de 2019

Domingo de promesas


Muchas promesas que acaban cuando empiezan. Muchas líneas sin final y sin sentido. Mucho futuro por construir (y quizás por destruir). Llega el resumen de la blogosfera sanitaria, entre promesas.

En el último episodio del podcast Conectando Puntos hablamos del hospital del futuro, de los vehículos autónomos y de la inteligencia artificial. Por cierto, el libro recomendado de la semana es "El jamón York no existe", el nuevo libro de Marian García.

Nuestro buen amigo el Doctor Alberto González García ha publicado una entrada en su blog Gestión de Enfermería para hablar de su tesis doctoral "Modelo de Competencias para la Gestora Enfermera". Un tema de gran interés en el mundo de la gestión sanitaria. Gracias Alberto y enhorabuena.

El mundo del big data une campos tan diferentes como la informática, las ciencias de la salud e incluso el derecho. Por eso, nos ha llamado mucho la atención el post que publica Carmen Rodrigo en el blog Derecho y salud no van siempre de la mano sobre big data, salud y transparencia. 

Y si hablamos de datos y salud, uno de los enlaces imprescindibles de la semana lo firma Dani Royo en su blog Diabetes Tipo Uno. ¿Quién es el propietario de los datos sobre diabetes que genera el paciente con un dispositivo de una empresa? Para leer, tomar notas y reflexionar.

Las fake news siguen creciendo, incluso estamos llegando a un momento en el que es difícil distinguir las noticias reales de las falsas. En este artículo de Retina comentan un reciente experimento sobre fake news en el que plantean que igual somos demasiado perezosos para analizar una noticia.

Después de comprobar el éxito de Pokemon Go a la hora de promover hábitos saludables, ahora leemos en Techcrucnh que Pokemon está estudiando un nuevo juego para recompensar los buenos hábitos de sueño. Estaremos pendientes de nuevas noticias.

Una de las citas más importantes del mundo de la salud pública es la Escola de Salut Pública de Menorca, que se celebra en el Lazareto de Mahón. Entre todos los cursos que se han programado para este año, queremos destacar uno sobre economía del comportamiento y salud que dirige José María Abellán. Si quieres saber qué es un nudge y como se puede aplicar a la mejora de la salud, seguro que te interesa el curso. Aunque también puedes mirar el resto de cursos, que también son muy interesantes.

Uno de los titulares de la semana tiene que ver con la receta médica, el ibuprofeno y el paracetamol. Para tener las ideas claras, nada como leer este artículo de Esther Samper en Zona Crítica (eldiario.es). Si prefieres un resumen en vídeo, Fernando Fabiani es la solución a todas tus dudas.

Cada día más wearables, pero ¿el exceso de medición puede conseguir que estemos peor? En este artículo que publica Wired nos cuentan varios experimentos sobre los riesgos del yo cuantificado.

Seguro que si conoces el modelo de determinantes de salud, tendrás claro que el código postal es tan importante (o más) que los datos genéticos. En este enlace de Microsiervos nos cuentan la historia de un zasca ante una noticia sobre el ADN y la predicción del éxito en la universidad.

Más allá de luchas gremiales, problemas de coordinación y demás, todavía es necesario recordar el papel crucial que tiene atención primaria en nuestro sistema sanitario. O nos ponemos las pilas o... Puedes leerlo en este enlace de Saludconcosas.

Llega el momento de la música.