martes, 16 de julio de 2019

Netflix y gestión sanitaria


Puede parecer un título al más puro estilo clickbait, pero os aseguramos que no lo es. ¿Podemos aprender algo de gestión sanitaria en las plataformas de vídeo como HBO, Prime Video o Netflix? Pues sí, sin duda. Y no nos referimos a los típicos textos sobre Juego de Tronos y el liderazgo. Vamos allá...

Empezamos por recordar un post de 2018 sobre el documental "El lado oscuro del bisturí". Una buena forma de conocer la normativa sobre producto sanitario de la mano de escándalos como Esure o las prótesis de cadera de cromo y cobalto. Se puede ver en Netflix.

Posteriormente llegó el esperado documental sobre Theranos y su fundadora Elizabeth Holmes: "The inventor". Un gran trabajo sobre la historia de Holmes, sus ideas y el fracaso de su compañía que prometió un método revolucionario para detectar enfermedades en una gota de sangre. Disponible en HBO.

Y para acabar, le toca el turno a una serie de hospitales. Se trata de New Amsterdam, una serie protagonizada por Ryan Eggold, sobre el nuevo director del Hospital New Amsterdam de Nueva York. Lo más curioso es que el guión se basa en el director de un hospital público, por lo que el edificio y las instalaciones no son las habituales de los centros privados en Estados Unidos (le falta una manita de pintura y cosas así). El director lucha contra la desmotivación, la falta de presupuesto y la deshumanización. Incluso en su primera intervención (ocurre en el primer minuto del capítulo 1) despide en público a todo el servicio de cirugía cardiovascular por operar a pacientes que realmente no lo necesitaban (todo por facturar más y hacer más actividad). 

En la serie se cruzan historias de algunos médicos con pacientes que se salvan en el último minuto gracias al propio director (que siempre es parte de la solución a todos los problemas) y experiencias de gestión y liderazgo del tipo "rompe las reglas". Por ejemplo, una reunión con los celadores recordando el papel crucial que tienen en el ámbito de la seguridad del paciente en quirófano (al parecer, con la dirección anterior este tipo de reuniones no eran habituales). No es la serie del año, y da un poco de rabia que el protagonista sea siempre el salvador de todas las situaciones complejas, pero se deja ver. Quizás, como dicen aquí, sea el momento de recordar series como Urgencias o Anatomía de Grey. Ah, está disponible en Amazon Prime Video.

domingo, 14 de julio de 2019

Enlaces de domingo


Hoy vuelve a tocar resumen rápido, que el verano y las altas temperaturas no invitan a lecturas pesadas ni indigestas. Así que aparcamos las introducciones pretenciosas y os dejamos con los enlaces que hemos rescatado de las redes.

Empezamos con el podcast Conectando Puntos. Esta semana se ha publicado el episodio 62 que trata temas tan variados como la detección de mentiras mediante inteligencia artificial o el uso de mascotas virtuales para personas mayores que viven solas. Puedes escucharlo en la web, en iVoox o en Spotify.

¿Qué podría ocurrir si usamos técnicas de inteligencia artificial para leer todo lo que se ha publicado sobre un tema concreto? Pues alguien lo ha hecho y ha llegado a conclusiones sorprendentes en el ámbito de la ciencia de los materiales. Puedes leer lo que han publicado en Xataka o en La ciencia de la mula Francis.

Dani Royo vuelve a hablar de datos de salud, de diabetes y de wearables. ¿Quién posee los datos? ¿Quién debe manejarlos y utilizarlos? No te pierdas el texto que ha publicado en su blog Diabetes Tipo Uno.

Juego de tronos... Otra vuelta de tuerca a las guerras entre especialidades y profesiones, en este caso a raíz de un nuevo hospital en Cáceres y una unidad de cuidados críticos. Lo cuenta Imagine Farma.

Esta semana se ha presentado el informe “Cuando la salud es tendencia” sobre los hashtags de salud en Twitter. Pedro Soriano resume en este texto publicado en Gaceta Médica la jornada de presentación así como las líneas básicas del citado informe.

En la revista Journal of Medical Internet Research han publicado una interesante revisión sistemática sobre el uso de apps móviles para la mejora de la adherencia al tratamiento. Las conclusiones son positivas pero nada como leer el texto completo.

¿Entiende Alexa los nombres de los medicamentos? ¿Y Siri? En Nature han publicado un interesante estudio sobre las diferencias entre los asistentes virtuales a la hora de entender el nombre de los medicamentos. Ah, por cierto, el mejor es el de Google.

Lo cualitativo siempre ha tenido baja prioridad en el mundo sanitario... Los datos, las cifras y las estadísticas se asocian a evidencia, pero las emociones y las historias no tanto. Por eso, nos ha encantado leer este artículo en BMJ Opinion sobre el poder de las narrativas de los pacientes.

En la web del Proyecto HU-CI suelen comentar los artículos que se comentan sobre las áreas de investigación asociadas al proyecto. En el que comentan en este enlace hablan de las intervenciones de apoyo familiar y su impacto en la estancia y la mortalidad de los pacientes ingresados. Merece la pena echarle un vistazo.

Tecnología y humanismo... No hay una frontera clara, pero seguramente no hace falta. Separar ambas es casi contradictorio. No te pierdas el post "Digital humanism and healthcare" que publican en Medical Futurist.

Y ahora música, como no...

viernes, 12 de julio de 2019

Comer mejor: etiquetas, consejos y tamaños


Nutrición y comportamiento siempre van de la mano. ¿De qué forma podemos cambiar nuestro comportamiento para comer mejor? Una herramienta muy utilizada es el nudge (se puede traducir en castellano como "empujón" o "impulsos") y se define como las "intervenciones que, respetando la libertad de elección individual, guían a los sujetos en la dirección más provechosa para su propio bienestar" (la definición está extraída de este post del blog de la Fundación Gaspar Casal que firman José María Abellán, David Jiménez y Juan del Llano). 

Ya hemos hablado muchas veces de este tema, pero hoy lo volvemos a traer porque hace unas semanas se ha publicado un metaanálisis muy interesante que ayuda a entender el funcionamiento de los nudges en el ámbito de la nutrición y la alimentación. Su título es “Which Healthy Eating Nudges Work Best? A Meta-Analysis of Field Experiments". Los autores clasifican los nudges en tres grupos: cognitivos, afectivos y de comportamiento.

Los nudges cognitivos se centran en ofrecer información al consumidor. Por ejemplo, las etiquetas con datos nutricionales, los semáforos asociados a la calidad nutricional del producto o la visibilidad de la comida saludable en los supermercados o cafeterías. 

Los nudges afectivos se basan en la interacción con otras personas que ofrecen consejos (cuando el cajero te dice si prefieres algo más saludable o si el camarero te recomienda una ensalada en vez de unas patatas fritas) o en la apariencia de la comida (por ejemplo, si la comida saludable se describe de una forma más apetecible que la no saludable).

Finalmente, aparecen los nudges de comportamiento. Estos buscan cambiar el comportamiento sin que el usuario o cliente se de cuenta o cambie su forma de pensar. Estos nudges funcionan sin la colaboración del consumidor. Por ejemplo, cuando la opción saludable en la cafetería es más fácil de conseguir o de consumir (fruta cortada, cercanía, etc.) o la modificación del tamaño del recipiente (reducir el tamaño habitual del recipiente de comida no saludable y/o aumentar el tamaño de la comida saludable). Un buen ejemplo de la cercanía y la colocación de la comida es este estudio de 2013 que señala que en los buffets, el 75% de los comensales cogieron la primera comida que vieron. 

Pero, ¿cuál es la opción que mejor funciona? En el artículo, y tras revisar diversos experimentos, se comprobó que los nudges de comportamiento eran los de mayor éxito, frente a los cognitivos (etiquetas) que tenían un efecto muy bajo. Esta infografía resume las conclusiones del metaanálisis:


Los viejos trucos del supermercado de colocar la comida en una zona u otra, o a una altura concreta, tiene un efecto muy importante en lo que compramos (lo mismo en los restaurantes, los menús, etc). Pero claro, ¿quién presiona más para colocar un determinado producto en el supermercado? Quizás el problema sea que, aunque conocemos estas herramientas, la industria alimentaria también las conoce y las utiliza desde hace muchos años. Tal vez si apelamos a la responsabilidad de los establecimientos... Quién sabe.

Por cierto, si quieres leer algo más sobre nutrición, etiquetas o industria alimentaria, te recomendamos varios libros:
- "Come comida real" de Carlos Ríos (sí, el del realfooding). 


miércoles, 10 de julio de 2019

Consulta virtual: más madera


Cada año se publican una decena de informes sobre el futuro del sistema sanitario, puede que incluso sean más. En todos ellos, da igual el enfoque que tengan, siempre se habla del uso de herramientas virtuales para mejorar la atención al paciente. 

Curiosamente, estas últimas semanas se han publicado dos experiencias muy interesantes sobre este tema, y para evitar que el tiempo las acabe hundiendo en el olvido, hemos decidido comentarlas para que así nos ayuden a reflexionar o incluso copiar.

Por un lado, tenemos Skype. Sí, sí, hablamos de Skype, esa aplicación que seguro que has utilizado alguna vez. No es algo nuevo, y de hecho en Estados Unidos es muy habitual encontrar empresas que ofrecen consultas virtuales de este tipo como Doctor on Demand, Plush Care o Teladoc. Pero quizás en el entorno de un sistema público no es tan habitual verlo (no es lo mismo cambiar una consulta que varios centros o una ciudad completa), y por eso nos ha llamado la atención ver varias experiencias de uso en el NHS, una más centrada en apoyo a residencias y centros sociosanitarios, y la otra en el ámbito de atención primaria. 

En Manchester se ha creado un equipo de guardia que atiende por Skype, y que se centra en atender a los pacientes que están en residencias o centros sociosanitarios. Los profesionales que trabajan en estos centros avisan al equipo de guardia (especializado en cuidados a distancia) y se intenta resolver el problema usando Skype. Según cuentan en esta nota del NHS, se ha reducido el uso de transporte urgente y además muchos problemas se han resuelto directamente durante la videollamada por Skype. 

Y no solo eso, algunos centros de salud iniciaron en 2014 un proyecto piloto para atender a pacientes de forma virtual usando Skype. El proyecto piloto acabó, pero siguen ofreciendo el servicio, como en Cavendish. Además, todavía se pueden consultar los documentos técnicos y los procedimientos utilizados durante el desarrollo del proyecto, que pueden servir de inspiración para poner en marcha servicios similares. 


Y para acabar, nada como comentar la experiencia virtual de Finlandia. Hace unos días podíamos leer una noticia sobre el "club del almuerzo" que se ha puesto en marcha en Helsinki. Se trata del servicio de atención domiciliaria que ofrece la posibilidad del seguimiento a distancia, que incluye la entrega de una tableta a los usuarios para conectar con el centro de control (coordinado por enfermeras) que realizan actividades grupales y seguimiento individual. Esta actividad nos recuerda mucho a lo que comentamos hace unos meses sobre el uso de mascotas virtuales para reducir la soledad de las personas mayores que viven solas.

Puede que estas experiencias no duren más de un par de años, o quizás se acaben poniendo de moda, quién sabe. Pero se trata de experiencias centradas en usar herramientas al alcance de cualquier profesional, que se ofertan como algo opcional (como un plan B) y que buscan mejorar los cuidados que se prestan al paciente. Ya lo dice la OMS: lo virtual debe ser complementario.

Los informes seguirán hablando del futuro, pero en muchas zonas esto ya es una realidad (o podría serlo). Habrá que cambiar los procesos y la tecnología, y además habrá que formar a profesionales y usuarios, pero quizás sea el momento de abandonar los informes y empezar a priorizar y a incluir en la agenda este tipo de iniciativas. Pero ojo, que no estamos descubriendo nada nuevo, que estas herramientas existen desde hace unos cuantos años. Ya lo decía Julio Mayol en 2011 en un post dedicado a hablar de Skype y médicos: "En cualquier caso, sería interesante explorar esas posibilidades antes de recharzarlas". 

domingo, 7 de julio de 2019

Domingo perenne



Si siempre fuera domingo, no habría viernes, pero tampoco lunes. Las cadencias, los ritmos y los silencios cambiarían para siempre, aunque esa innovación nos ayudaría a entender mejor que cada día es diferente. 

Empieza el resumen de la semana, entre sueños y canciones, entre blogs y podcasts. Gracias a tod@s por estar ahí. 

Empezamos hablando de podcasts. Esta semana, hay dos interesantes enlaces que ayudan a entender el fenómeno podcast y además recomiendan algunos podcasts de salud. Por un lado, tenemos este post de Saludesfera, con declaraciones de autores e incluso con recomendaciones para poder encontrar los podcasts (plataformas, webs, apps, etc). Pero además, este articulo de Diario Médico recomienda doce podcasts sobre salud y sanidad.

Por cierto, el último episodio del podcast Conectando Puntos trata el tema de la donación de datos de salud para investigación y, además, ofrece algunas recomendaciones para mejorar nuestras reuniones (tanto físicas como presenciales). Puedes escucharlo en la web, en iVoox o en Spotify.

Y ya para acabar con el tema podcast, nos encontramos en Nature con una columna de opinión titulada "Lessons I’ve learnt from creating a science podcast". En este texto, la neurocientífica Katherine Bassil nos cuenta su experiencia en la elaboración, grabación y edición del podcast The neuroethics police.

El CRISPR, como herramienta de edición genética, ha conseguido que se popularicen algunos conceptos y técnicas asociadas a esta herramienta. Pero, ¿es lo mismo un transgénico que un organismo editado genéticamente? Nadie como Lluis Montoliu (autor del libro "Editando genes") para explicarlo en este artículo de Naukas.

Entre la poesía y la reflexión, Antón Reina nos regala un texto muy interesante llamado "151_Amanaza fantasma" que podéis leer en su blog. Tal y como dice Antón: "Es una trampa. Por eso busco salidas. Pienso en la salud de las personas. Valoro la dignidad humana, el servicio solidario, la sostenibilidad ambiental y la transparencia participativa".

Dentro del campo de la economía del comportamiento se habla mucho de los nudges, esos empujones que permiten que una persona adapte su comportamiento gracias al entorno. Pero leemos en Nada es Gratis que alguno autores proponen una alternativa a estos empujones: los refuerzos. Una de nuestras lecturas recomendadas de la semana.

En Comunidad, la publicación periódica del Programa de Actividades Comunitarias de Atención Primaria (PACAP), hemos encontrado un interesante editorial titulado "La prescripción social desde el trabajo social sanitario". Una reflexión muy necesaria sobre este tema, del que además ya hablamos en el blog hace unos años con un post titulado "Ganchillo basado en la evidencia".

Burnout, segundas víctimas, errores médicos (y no médicos)... Sobre estos temas trata este post que firma Gustavo Tolchinsky en el blog Avances en Gestión Clínica. El título lo dice todo: "De la humanización de la medicina a la deshumanización de los profesionales".

¿Conoces el proyecto "Entrevista prequirúrgica anlalgésica" que se lleva a cabo en el Hospital de Valme? Gracias a este enlace del Banco de Innovación en Cuidados de PiCuida, podemos aprender en qué consiste y cuales son los datos que respaldan esta iniciativa.

El Pentágono ha desarrollado un sistema para detectar e identificar personas sin ver sus caras y sin utilizar sensores basados en la temperatura (muy típicos en las películas). ¿Y cuál es el nuevo sistema? Se trata de una tecnología que detecta los latidos del corazón a distancia, y eso permite conocer el número de personas. 

Patología crónica, medicalización y hábitos saludables... Sobre estos tres puntos se apoya la entrada que publica Carlos en su blog Rincón de Sísifo, en la que habla de la importancia del comportamiento (nutrición, ejercicio, etc) en la cronicidad, frente a la tradicional medicalización. Lectura casi obligatoria. 

Acabamos con música, como siempre. 

jueves, 4 de julio de 2019

Compromiso: hoy por ti y mañana ¿también?


Hace unos días escuchaba una conversación sobre la cultura de una gran empresa española. Esta empresa había puesto en marcha un concurso de ideas para mejorar los procesos internos y para aportar mejoras de cualquier tipo.  Todo muy colaborativo, muy de innovación abierta y de crowdsourcing.

Una de las personas que participaba en dicha conversación, trabajador de la empresa, dijo que, aunque había participado mucha gente, él se había negado. ¿Motivo? Era trabajar y "pensar" gratis para tu empresa, sin llevarte nada a cambio (o casi nada).

Dejé aquel lugar y empecé a pensar en el compromiso, en la motivación interna, en el sentimiento de pertenencia y en muchas más cosas. Habitualmente damos por supuesto que estás sensaciones son las normales, pero ¿es normal este sentimiento de rechazo hacia la propia organización en el que se percibe casi como un enemigo a batir? ¿es lógico? ¿debe la empresa promover ese compromiso o se trata de algo extra al "contrato social" entre la organización y el trabajador?

En cada organización hay un grupo de personas muy comprometidas, otro que tiene un compromiso variable y otros que pasan totalmente de la organización. Este último sentimiento es tan respetable como los demás, e incluso sería necesario plantear si esta cultura del pasotismo tiene su origen en los comportamientos directivos y en la cultura de la propia organización.

La pregunta es clara: ¿qué hace tu organización por ti? Ya hablamos en su momento de la cuádruple meta, y está reflexión va en esa línea. Y por cierto, otro día hablaremos de los mitos del pasotismo y la falta de compromiso: ¿es más habitual entre los profesionales jóvenes, con poca experiencia? ¿O acaso son los profesionales de más edad los que se asocian a esa actitud pasiva? 

Todo depende... Pero al final, el éxito de iniciativas como la descrita al principios tiene mucho que ver con la cultura de la organización y con el nivel de compromiso existente. Si una cultura que favorezca este tipo de comportamientos, serán iniciativas que pasarán sin pena ni gloria.

martes, 2 de julio de 2019

Sanidad pública: el lastre de la espera


En el último barómetro sanitario (correspondiente al año 2018 y publicado hace unos meses) se incluyó una pregunta sobre el uso de los seguros privados de salud. Concretamente, a las personas que disfrutaban de doble cobertura (sanidad pública y seguro privado) se les preguntaba lo siguiente: "¿Y cuáles son las dos principales razones por las que ha contratado Ud. (o alguien de su familia) un seguro privado, teniendo ya un seguro público?".

Las respuestas son muy variadas, pero permiten conocer algunos de los puntos débiles de la sanidad pública para algunos usuarios. Lógicamente existe un sesgo muy claro: es la opinión de la gente que puede permitirse un seguro privado de salud, pero se trata de un porcentaje significativo y su opinión merece una reflexión.

Estas son las respuestas:

Las cuatro razones que más han señalado los encuestados son: 
- Porque atienden con más rapidez que en la pública (77,9%).
- Porque se puede ir a el/a la especialista directamente sin consultar con el /la médico de cabecera (37,3%).
- Porque necesita algún servicio o atención que no está incluido en los servicios públicos, por ejemplo atención dental (15,4%).
- Porque atienden mejor que en la pública (15,1%).

Es muy llamativo que los dos factores más citados tengan que ver con la agilidad. El primero es la rapidez, bien sea porque los tiempos de espera para intervención quirúrgica o prueba sean más breves, o porque los trámites y gestiones son rápidos. El segundo es un viejo conocido: el gatekeeping no gusta (este término se refiere a la función del médico de familia de autorizar que al paciente para que pueda acceder al médico del hospital). Abandonar esa función implicaría reducir al mínimo el papel de atención primaria, con el riesgo de sobreutilización que implica, pero en ocasiones el paciente ve este paso como un obstáculo para acceder directamente al hospital (y la sanidad privada ofrece esta posibilidad como reclamo). En resumen, parece que los usuarios prefieren los seguros privados por la mayor agilidad, rapidez, coordinación y colaboración.

Si a este dato añadimos los cambios que piden los encuestados para el sistema sanitario, podemos tener un mapa muy interesante de experiencia (y de opinión) del paciente. Así, a la pregunta "¿Y podría decirme cuáles son los principales problemas que cree Ud. que deberían ser solucionados?", las respuestas más habituales fueron:
- Las listas de espera para ser atendidos/as (86,8%).
- La masificación (congestión) de las urgencias de los hospitales (67,7%).
- El poco tiempo que dedican los/as médicos/as a los/as pacientes en las consultas (38,8%).
- El copago de medicamentos (36,4%).
- Por cierto, temas como la mala gestión o los aspectos hosteleros (limpieza, comida, etc) alcanzan un porcentaje del 1,3% y 13,3% respectivamente. Es decir, son importantes pero el usuario prioriza otros elementos como los citados anteriormente.

Volvemos con los temas de agilidad y rapidez: listas de espera y masificación de urgencias. Curiosamente se trata de problemas antiguos, conocidos desde hace décadas y quizás ya asumidos como de difícil solución. ¿Será que somos incapaces de resolverlos? ¿O quizás es que ya no son problemas sino características del sistema? Quizás por eso ahora estemos más centrados en otros temas y otras prioridades, y las listas de espera son solo un arma arrojadiza entre políticos que nadie resuelve del todo.